Escándalo Cambridge Analytica: cómo un perito informático puede limpiar o eliminar nuestra huella en Internet

¿Quién en algún momento no se ha percatado, extrañado, de que una aplicación poseía información sobre nosotros que no le hemos proporcionado? En las últimas semanas se ha hecho mundialmente conocida la empresa Cambridge Analytica. Según diversas investigaciones periodísticas y federales, esta empresa, utilizando inteligencia artificial en combinación con técnicas avanzadas de minería de datos, habría sido determinante para conseguir la inesperada victoria electoral de Donald Trump en noviembre de 2016 y su subsiguiente ascenso a la Presidencia de los Estados Unidos de América. Asimismo, la empresa también habría trabajado para la consecución de la salida de la Unión Europea por parte del Reino Unido, en el referéndum celebrado en el año 2016 en dicho país.

La empresa se habría servido, grosso modo, de información reservada que unos 87 millones de usuarios de Facebook habrían ido dejando voluntariamente en la red social a través del tiempo, como por ejemplo, votos positivos o negativos a noticias o fotografías, comentarios, seguimiento de páginas temáticas, mensajes intercambiados a través del sistema de mensajería instantánea, etc. Según se ha revelado, la información habría sido filtrada ilegalmente a través de una aplicación creada por un investigador externo que afirmaba que dicha información sería utilizada para fines académicos. Esta aplicación se denominaba This is your digital life y, aunque únicamente fue instalada por 270000 usuarios, la aplicación se aprovechó de la API de Facebook para acceder también a información privada de los amigos de estas personas.

Una vez en posesión de la información, la empresa habría utilizado algoritmos de inteligencia artificial en combinación con sistemas de minería de datos, para publicar anuncios dirigidos a los votantes, utilizando técnicas de publicidad segmentada, que podrían haber manipulado su percepción de la realidad con el objeto de que se decantasen por una opción política concreta. Debido a estas revelaciones, en estos momentos, la empresa está siendo investigada por las autoridades federales de los Estados Unidos de América. Hasta el Presidente de Facebook, Mark Zuckerberg, ha debido comparecer ante la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos para dar explicaciones.

 

Internet lo sabe todo o casi todo sobre la vida de una persona que utilice habitualmente las redes sociales y las aplicaciones de telefonía móvil. Si una persona tiene cuentas en varias redes sociales y aplicaciones de telefonía móvil y las utiliza de manera continua, está expuesto a que todas estas redes y aplicaciones le “espíen” (es decir, almacenen información sobre búsquedas, preferencias, información personal, gustos, etc.), pudiendo ser utilizada dicha información, posteriormente, para fines comerciales y empresariales como la publicidad dirigida o segmentada, o incluso para fines un poco menos nobles como dirigir su voto hacia una determinada opción política.

La mayoría de las personas utilizan las redes y las aplicaciones sin pensar en las consecuencias negativas que puede tener este uso masivo, así como sin tomar precauciones que se podrían calificar como básicas, al objeto de evitar, en la medida de lo posible, la explotación masiva de información personal del usuario para fines no deseados. Por ejemplo, muchas personas dejan continuamente abiertas las sesiones de GMail en su ordenador personal o del trabajo, sin percatarse de que todas las búsquedas que se realicen con la sesión abierta, incluyendo las búsquedas de vídeos en la plataforma Youtube (que pertenece a Google, al igual que GMail), serán registradas en el perfil del usuario (siempre y cuando esta configuración no haya sido modificada), siendo probablemente utilizadas, después, para mostrar publicidad segmentada al usuario (entre otros fines), con anuncios sobre productos o servicios que el sistema considera de interés para el usuario.

La publicidad segmentada es utilizada también por otras aplicaciones como Facebook, Amazon, Instagram (propiedad de Facebook), Linked-In (propiedad de Microsoft), etc. Asimismo, no hay que olvidarse de WhatsApp que, aunque no ofrece publicidad, sí pertenece a Facebook (de hecho, las nuevas condiciones de uso de WhatsApp incluyen determinadas cláusulas que manifiestan que cierta información podría ser compartida con Facebook).

Así, por ejemplo, es muy habitual que alguien que se va a casar en fechas próximas, sea literalmente bombardeado con publicidad relacionada con la boda: vestidos, trajes, viajes, regalos, etc. Si el usuario va a adquirir un coche, ocurrirá algo parecido, ya que verá anuncios de coches por todas partes. Igualmente, si alguien está buscando vivienda, muchas aplicaciones y páginas webs le mostrarán anuncios de inmobiliarias, inclusive desde aplicaciones que “no deberían” saber que el usuario está buscando casa. Y así con todos los ejemplos imaginables.

Otras aplicaciones hacen uso intensivo, asimismo, de información relativa a los contactos de la agenda del usuario, o de otro tipo de información que pueda ser encontrada en el terminal o a través de las aplicaciones y/o de sus conexiones con lo que se denomina la nube, es decir, el almacenamiento externo en el que se guarda la información que el usuario va depositando. Mediante algoritmos de inteligencia artificial, en combinación con técnicas de minería de datos que son capaces de procesar la información masiva almacenada por los usuarios en Internet, las redes sociales y aplicaciones son capaces de generar perfiles de usuario concretos segmentando por sexo, edad, profesión, aficiones, preferencias sociales, políticas, religiosas, sexuales, etc., al objeto de enviar publicidad dirigida a los usuarios, específica para cada tipo de perfil.

 

En este contexto, la contratación de un perito informático puede ser fundamental para reiniciar la vida digital del usuario, incluyendo la eliminación de su pasado en Internet. Un perito informático puede conseguir que el historial del usuario en cualquier red social sea puesto a cero, así como eliminar toda la información comprometida que el usuario haya ido dejando en las aplicaciones instaladas en su teléfono móvil. Contacte con el perito informático titular de este despacho para solicitar presupuesto si desea reiniciar su vida digital.

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