El perito informático como asesor tecnológico independiente

Una de las principales funciones del perito informático como profesional liberal, es la de ejercer una labor de asesoramiento tecnológico como profesional independiente y experto. El perito informático colegiado, al estar titulado en Ingeniería o Ingeniería Técnica en Informática y, por tanto, ser el mejor conocedor posible de cualquier asunto relacionado con la tecnología, es un experto en la legislación aplicable al desarrollo y la ejecución de proyectos informáticos, es capaz de redactar los requisitos del proyecto con el nivel de detalle acorde a las necesidades del cliente, es conocedor de la jurisprudencia existente a tener en cuenta en cualquier litigio que pudiera surgir a lo largo del desarrollo del proyecto informático, es un experto en qué cláusulas contractuales son más ventajosas a la hora de firmar un contrato de desarrollo de software, conoce perfectamente la legislación y la jurisprudencia aplicables en materia de propiedad intelectual del software y, además, es un experto en mediación tecnológica.

 

Contar con el asesoramiento de un perito informático a la hora de contratar la realización de un proyecto informático, es absolutamente vital si se desea que el desarrollo del proyecto o del producto contratado se ejecute de forma satisfactoria, con el objetivo focalizado, exclusivamente, en el beneficio para el cliente. Un perito informático podrá asesorar a la empresa cliente a la hora de negociar las cláusulas del contrato con la empresa de desarrollo, poniendo especial foco de atención en el documento de Especificación de Requisitos del Software, así como en las cláusulas relativas a la propiedad intelectual del software y a la propiedad del código fuente.

 

En incontables ocasiones, las empresas de desarrollo de software se aprovechan de la falta de conocimientos informáticos del cliente para redactar unas especificaciones ambiguas, carentes de detalle, de tal forma que, a la entrega del proyecto y después de que el cliente compruebe que el sistema informático no realiza las funciones tal y como él había previsto, la empresa de desarrollo siempre podrá acogerse a que dichas funcionalidades no aparecen especificadas en el documento funcional o Especificación de Requisitos del Software.

En este punto, el cliente siempre puede contratar los servicios de un perito informático colegiado para iniciar un proceso civil, pero dicho perito informático tendrá que enfrentarse a la realización de un peritaje informático en el que deberá demostrar que las funcionalidades de un sistema informático no casan con las que fueron especificadas, vagamente, en un documento de requisitos ambiguo. En este caso, como el documento es confuso, siempre podrá interpretarse de una forma u otra y, la empresa de desarrollo podrá, también, contratar los servicios de otro perito informático que rebata las conclusiones del primer perito informático contratado por el cliente. Finalmente, con dos peritajes informáticos contradictorios, el juez solicitará la insaculación de un tercer perito informático que determine quién tiene la razón, causando una cascada de gastos a la empresa cliente que incluso podría no recuperar, si el perito informático judicial dictamina que la documentación funcional, al ser tan indeterminada, es acorde a lo ejecutado en el proyecto informático por la empresa de desarrollo.

Debido a estas circunstancias, la mejor decisión para el cliente será siempre que el perito informático se encuentre presente en la negociación de los términos del contrato de desarrollo, así como de los requisitos funcionales que deberán plasmarse en el documento de Especificación de Requisitos del Software, al objeto de evitar cualquier ambigüedad en la redacción de los mismos. El trabajo del perito informático en este punto del desarrollo será crucial para delimitar y redactar, con el máximo nivel de detalle, todas las funcionalidades que el cliente desea en su sistema informático, así como los escenarios de éxito y error en cada uno de los casos de uso del sistema.

El perito informático constituirá también un valor para el cliente, ya que éste será asesorado en todo momento por el perito informático como profesional independiente y ajeno, tanto al propio cliente, como a la empresa de desarrollo, así como ahorrará al cliente una interminable lista de costes ya que, en la mayoría de las ocasiones, el contar con su presencia desde el inicio del desarrollo del proyecto, evitará que éste sea entregado con deficiencias y, por tanto, que se deba comenzar un procedimiento civil, con todos los gastos que dicho proceso genera, como el abogado, el procurador, el perito informático, las costas judiciales, el coste de oportunidad, al impedir el desarrollo del negocio y, el más importante, el tiempo perdido, tanto a nivel personal, como profesional, como de negocio. Contar, por tanto, con el asesoramiento de un perito informático desde el principio del desarrollo del proyecto, se puede considerar una inversión en lugar de un gasto.

 

El perito informático, como Ingeniero o Ingeniero Técnico en Informática, es un experto en todas y cada una de las fases del desarrollo de software, por lo que es el profesional indicado para asesorar tecnológicamente a cualquier cliente que contrate el desarrollo de un proyecto y desconozca la tecnología subyacente, las metodologías de desarrollo, así como la legislación aplicable a este tipo de proyectos en materia de propiedad intelectual. La contratación de los servicios de un perito informático colegiado es una inversión segura para el cliente.